La Obra

La Obra

Mujeres como yo es una comedia disparatada de cuatro mujeres que se acercan a los cincuenta y se rebelan contra sus vidas anodinas y llenas de obligaciones.

La Trama 

Una mujer, que se acerca a los 50 años, sale una noche de su casa y decide no volver. Se esconde en un estudio de unos 30 metros cuadrados que le ha conseguido una amiga suya. El estudio está en un barrio humilde, una zona de la ciudad que no conocía mucho. No quiere salir de allí. Quiere desaparecer durante un tiempo. Estar sola. Comer pizza, ver películas y partidos de fútbol. Quiere aislarse del mundo. Pero ¿por qué? ¿Qué le pasó por la cabeza aquella noche cuando decidió dejarlo todo? ¿Qué es lo que hizo cambiar su vida completamente?

Tres amigas, amigas de la adolescencia con quien no ha perdido el contacto, se preocupan por ella. Era una mujer aparentemente feliz, con un hijo y un marido.
Las tres la visitan y a pesar de que ella no se deja ayudar, las amigas la apoyan, le hacen compañía. Tratan de hacerla recapacitar, piensan que tal vez se trata de una depresión, pero la mujer que lo ha abandonado todo parece que está más lúcida que nunca. Cuando le preguntan por qué se fue de casa, ella responde vaguedades. Oculta la verdadera razón. De momento no tiene ganas de contarlo.

En cierto modo, su acción (abandonarlo todo) contagia un poco a las otras, que se cuestionan la vida que llevan. Sin darse cuenta, unas hacen de espejo a las otras.

¿Volverán a su vida de antes?

Cuando la historia parece que seguirá el plácido camino de las reflexiones sobre el oficio extremadamente duro de ser mujer cerca de los 50, todo hace un giro insospechado. Y la historia de sentimientos se transforma en una comedia de situación, donde no faltan la acción y el suspense.

Los personajes

Una es bióloga, pero trabaja en el peaje de una autopista.
La otra es arquitecta, pero no tiene trabajo.
La otra es arqueóloga, pero hace lo que puede (actualmente limpia casas).
La otra es maestra, pero no tiene alumnos.
Cada una de ellas tiene su propia historia, su cuento, pero si las juntamos, en el fondo solo explican una historia: la de unas mujeres de unos 50 años que son mucho más fuertes y mucho más resolutivas de lo que se piensan.

El espacio

La mujer que lo ha abandonado todo se refugia en un estudio de unos treinta metros cuadrados. Es un antiguo despacho “clandestino” de una abogada de los años sesenta (difunta), un lugar que muy poca gente sabe que existe. Es pequeño, pero tiene todo lo que necesita: una nevera, un sofá cama, un televisor y sobre todo una ventana desde donde puede ver una parte desconocida por ella de la ciudad.

El contexto

Cuatro mujeres que pertenecen o pertenecían a la clase media, esa clase que dicen que está desapareciendo. El peligro está en que estas cuatro mujeres desaparezcan con la clase media.
El horizonte de los 50 provoca en estas mujeres una cierta sensación de abismo. El tópico que proclama esta sociedad, basada en el consumo y en la imagen, dice que las mujeres a los 50 años comienzan a hacerse invisibles.
Ellas, las cuatro mujeres de nuestra obra, luchan contra la estupidez y la inercia de este tipo de leyes no escritas, pero no es tan fácil como parece, o como quisieran. Sea como sea, la proximidad de este abismo hace que después de mucho tiempo vuelvan a mirarse a sí mismas. Se habían entregado demasiado a los demás y se habían olvidado demasiado de ellas.
En el fondo lo que echan en falta es un poco de adrenalina. Se han vuelto demasiado prácticas. Demasiado sentido común. Demasiados sacrificios. Por suerte, el argumento las pone en una situación peligrosa. Seguramente están más preparadas de lo que se piensan para vivir situaciones extremas. Son mujeres fuertes, a pesar de sus debilidades.

Una trilogía

Mujeres como yo es la tercera parte de la trilogía generacional que comenzó con Jugadores, que se ocupaba de los hombres que se acercan a los 60 y poco a poco son apartados por la sociedad. Refugio se acercaba a los jóvenes de veinte y pocos años para hablar de las dificultades que tiene la juventud en la actualidad. Mujeres como yo se acerca a mujeres que tienen cuarenta y unos cuantos más, para hacer una mirada ligera pero comprometida al rol de la mujer en nuestros días.

CRÉDITOS

Autor y director: Pau Miró
Intérpretes:
Mamen Duch
Montse Germán
Marta Pérez
Carme Pla

Escenografía y vestuario: Alejandro Andújar
Iluminación: Albert Faura
Sonido: Roger Àbalos
Coreografía: Roberto G.Alonso
Producción ejecutiva: Daniel López-Orós

Jefa de producción: Carmen Álvarez
Jefe técnico: Carles Borras
Ayudante de escenografía y vestuario: Adriana Parra
Asistente de dirección: Carolina Morro
Maquinista: Roman Ogg van Emmerik

Construcción escenografía: Scenik y May
Fotografía: David Ruano
Diseño gráfico: Enric Jardí
Prensa: La Costa Comunicació
Web: Marc Permanyer
Vídeo: Paco Amate
Corrección de textos: La Correccional

Agradecemos la colaboración de Alex Brendemühl y Joan Solé.

Una producción de T de Teatre con la ayuda del ICEC (Generalitat de Catalunya) y la colaboración del Teatre La Sala de Rubí.

Con la ayuda de

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